México habló el 1 de julio
Julio 3, 2012 Sin comentarios
Con el 98.95% de los votos computados y 63% de participación ciudadana, se están concluyendo las elecciones 2012, Peña Nieto será declarado el Presidente de la República, electo con un porcentaje de 38.15%, un poco decepcionado de su ahijado y amigos que no hicieron su chamba, como Rodrigo Medina de Nuevo León, Roberto Borge de Quintana Roo o Javier Duarte que casi pierde Veracruz, seguramente siempre tendrá en cuenta a estos gobernadores que pudiendo hacer mejor su trabajo se han dedicado a cuidarse ellos y han descuidado a sus electores.
Andrés Manuel López Obrador seguirá en su lucha con un 31.64%, y será interesante saber qué hace con su capital político de más de 15 de millones de votantes: lo capitaliza encauzando la modernización de la izquierda y esperando las elecciones intermedias y las del 18 o de plano lo tira como lo hizo hace 6 años y se pierde la oportunidad histórica.
Josefina Vázquez Mota se irá a su casa con un 25.4%, aquí el PAN debe reflexionar para madurar, debe entender que debe abrirse a los obreros, a los campesinos, a los estudiantes con una propuesta cercana al ciudadano, dejar de lado su pasado burgués y familiar y a veces hasta elitista.
Quadri con 2.3% buscará que le ofrezcan algún hueso y como la espuma se perderá como apareció.
21 estados gana el PRI, 3 el PAN y 8 el PRD. Habrá que revisar muchas cosas, por ejemplo a las casas encuestadoras que le daban hasta 18 y 20 puntos a Peña Nieto, fallaron en sus datos y nos deben muchas explicaciones, hoy no se les puede confiar, veremos más adelante y opinaremos (yo pronostiqué el 39% Peña, AMLO 30% y 25% Josefina).
Ahora veremos para adelante, Peña Nieto lo dejó claro y en su discurso reiteró —a sus militantes, sobre todo aquellos burócratas, empresarios metidos, a políticos que celebraban anoche que había llegado su gallo—: “somos una nueva generación, no hay regreso al pasado. Mi gobierno tendrá puesta su visión en el futuro. Esto es importante, porque aunque soy mexicano, les aseguro que no soy responsable por lo que hicieron mis antecesores”, como se le quiere culpar a Peña Nieto de los hierros del viejo PRI, será responsable de su actuación, por tanto hay que darle al nuevo presidente el beneficio de la duda.
Refiriéndose al movimiento Yo soy 132 les dijo: “escucho a los estudiantes, pero también a los que no pudieron continuar su formación, a los que no encuentran un empleo, a los que trabajan muy duro para sacar adelante a sus familias, yo también quiero un México diferente”. En este sentido creo que ha hecho bien en recordarles a estos jóvenes, que son muchísimos más, como lo escrito antes, cerca de 20 millones que no tuvieron oportunidad de estudiar, y que casi 7 millones no tiene empleo, y hay que ocuparse de ellos y acompañarlos con políticas públicas que les beneficien y puedan eventualmente compensarlos.
En respuesta a la lucha en la que nos metió Calderón, dijo algo que realmente debía ser contundente: “Frente al crimen organizado ni pacto ni tregua pero si cambio de estrategia para proteger a las familias”. Lo anterior venía haciendo falta, que se le dijera al actual presidente: sí, sí estamos de acuerdo en combatir el crimen organizado, pero no así, sacar las armas para acallar los gritos de los desposeídos originados por un modelo económico erróneo, que alienta una descomposición social, originada por la inequidad causada por ambición de unos cuantos, y sólo dar a los millones de jóvenes la limosna de algunos campos deportivos, lo que por derecho les corresponde que es un empleo bien remunerado y una vida digna y un desarrollo saludable.
Así son las elecciones democráticas, se gana y se pierde, a las 5 de la mañana del 1 de julio, se despertó todo el país recién bañado por la lluvia de la noche anterior, para elegir a su nuevo gobierno, lleno de ilusión por el cambio, por la alternancia. Los jóvenes de primera vez ajenos a los 70 años de PRI, como yo ajeno a la Revolución Mexicana, se esperanzaron y salieron a votar por el candidato o candidata, y así seguramente millones de mexicanos lo hicieron, con la esperanza de que las cosas vayan mejor, que no habrá más corrupción, que habrá más trabajo, mejores salarios, mayor equidad, que habrá más seguridad y más libertad.
No tengamos miedo de regresar a las prácticas del pasado, porque el pueblo ha hablado y para muestra ahí están los resultados de las elecciones, a unos los ha castigado como a los gobiernos de Jalisco, Morelos, Coahuila, Nuevo León y Veracruz; a otros los ha reconocido como al Distrito Federal y generoso le ha dado una segunda y última oportunidad al PRI. Y sus conquistas, nada ni nadie se las podrá quitar, en esta joven democracia, que decía Churchill “la democracia es la peor forma de gobierno, excepto todas las demás que se han probado”.
Esteban Solís
Participante del seminario Análisis de la realidad de IMDOSOC
Artículos Relacionados
Vistas -388 -





Cargando... 
