Algunos puntos de la reforma fiscal

Algunos puntos de la reforma fiscal

 Gustavo Madero, actual presidente del partido y aspirante a reelegirse, declaró que la reforma fiscal es tóxica, y afirmó que le quitó cierta toxicidad la participación en comisiones de los diputados del PAN al eliminar el IVA en colegiaturas, hipotecas, rentas y otros. Habrá que leer a Ernesto Cordero, que por su parte dice que de aprobarse la reforma fiscal entraríamos en un periodo de franca recesión.

Los perredistas, vea usted, que aferrados al Pacto dicen en voz de Jesús Zambrano: “La iniciativa tiene temas que son banderas históricas de la izquierda”. Silvano Aureoles, líder de la bancada perredista en la Cámara, declaró: “estos avances, si bien no son suficientes, constituyen puntos de partida para avanzar en la mejora de las condiciones de vida de la población. Nuestro voto, es un voto a favor de México”.

Ahora que si usted es un empresario, pues hay muchas opiniones y dependerá la suya de cómo le irá en la fiesta; por ejemplo, ¿sabía usted que México es el primer consumidor mundial de refrescos —con 165 litros anuales por habitante y Estados Unidos sólo 116 litros— y que la reforma fiscal recaudaría unos 12,455 millones de pesos que se destinarían a programas de prevención y combate de la obesidad? Porque en julio pasado nos convertimos en el país más obeso del mundo, con una tasa en adultos de 32.8%, superando la tasa de la Unión Americana de 31.8%, según FAO.

Por esta razón, y con propósito de desestimular el consumo de los refrescos, la reforma fiscal hasta ahora aprobada ha impuesto un peso por litro a estas bebidas. Pero el empresario refresquero da diez razones en contra de la aplicación del impuesto. Juzgue usted. Entre otras, dice que este impuesto es recaudatorio y sólo reducirá el 1% del consumo calórico, que para las tiendas representa el 28% de sus ventas; que este impuesto bajará el consumo; y por último, que de los 600 a 1,000 millones de pesos que invierten anualmente, se corre el riesgo de desalentarse. ¿Usted qué opina?

También, si usted es empresario y da a sus empleados vales de despensa que hacía totalmente deducibles, su discurso estará en contra a la reforma fiscal, porque ahora sólo podrá deducir el 41% del importe de los vales al pagar sus impuestos, y ello impacta el 4% de la nómina anual. Pues yo le preguntaría, ¿qué no ésta era una prestación del patrón a los trabajadores? Ahora resulta que no. Que esta prestación salía de los impuestos que debían pagar los patrones al gobierno.

Todavía más, esta prestación se desvirtuaba cuando parte de esta previsión entraba en componenda con las tiendas de autoservicio, las agencias que expedían los vales, los sindicatos y hasta los trabajadores al vender los vales. Ahora, los vales de despensa sólo serán deducibles siempre que se otorguen a través de monederos electrónicos autorizados por el SAT, con lo cual se logrará un control de quién es el beneficiario efectivo de los vales y asegurarse que sea él quien los utilice. Con esta mecánica se pretende evitar que los vales de despensa se utilicen indebidamente como un instrumento de cambio o de transacción comercial.

Creo, francamente, que usted estará molesto cuando lea que el costo de su automóvil mediano que deducía de sus impuestos según la ley —de hasta por un monto de 175 mil pesos sin considerar el IVA—, la nueva ley pretende ajustar este monto a sólo 130 mil pesos por unidad sin IVA.

Si usted vive en la frontera, sobre todo si es empresario, estará totalmente en desacuerdo que se le incremente el IVA del 11% al 16% como en todo el país; pero le comento que si usted es comerciante sólo repercutirá el IVA al consumidor o habitante; si es maquilador o inversionista que vino a poner su empresa y beneficiarse de los subsidios mexicanos y mano de obra barata y envía productos al otro lado de la frontera, usted sí se verá afectado en sus ganancias en un 5%. Pero al habitante común y corriente de los que dijo el senador Cordero que ganan 6 mil pesos, de esos que destinan el 80% al consumo de alimentos, sólo se verán emparejados con el resto de sus coterráneos del resto del país en unos 100 pesos mensuales.

También, si usted es un empresario acostumbrado a deducir los notas de restaurante hasta en un 12.5% argumentando que dicho gasto es necesario para la actividad de su empresa, ahora con las reforma sólo podrá deducir  el 8.5%.

Creo que estará muy a disgusto si usted practicaba el régimen de consolidación fiscal, mismo que le permitía —y usted lo sabe— posponer y hasta esperar una condonación sexenal del pago de los impuestos. El gobierno consideró como confuso y complejo este régimen, consciente que dificulta al contribuyente su aplicación y a la autoridad la fiscalización que debe realizar para comprobar su debido cumplimiento. Ahora propone dos alternativas para el cálculo del impuesto diferido que se tenga al 31 de diciembre de 2013, así como un esquema de pago fraccionado en cinco ejercicios para el entero del impuesto diferido.

En el caso del Impuesto Sobre la Renta (ISR) le daré una luz que quizá mitigue sus inquietudes: el que tenga ingresos hasta 500 mil pesos, pagará en 2013 con la actual ley $105,581 y si en 2014 tiene los mismos ingresos, con la reforma fiscal pagará lo mismo. El que tenga ingresos hasta 750 mil pesos en 2013, pagará de impuestos $180,851, si tuviera los mismos ingresos en 2014 con la reforma fiscal propuesta pagará sólo $2,500 más. Ahora, si usted tiene ingresos por 3 millones de pesos en este 2013 pagará de impuestos $855,851 y si vuelve a tener ingresos en 2014 por la misma cantidad sólo se incrementará en $87,500.

Los impuestos no son bienvenidos, pues son eso: impuestos. Algunas plumas nuevamente se les ha salido el color indefectiblemente, pues se hallan obligadas a responder defendiendo los intereses de sus patrocinadores. Usted como yo —dependiendo de la formación y la posición en que nos encontremos— podremos juzgar, pero ante todo hay que hacer este ejercicio con un gran sentido de responsabilidad de nacionalidad y justicia mirando por el interés común.

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