Desarrollando sus talentos

Desarrollando sus talentos

Casa hogar para niñas invidentes

La adversidad no es un mal absoluto, es la gran oportunidad para rehacer la vida.

La Casa Hogar de niñas invidentes “Rosa de la Torre” inició sus actividades en 1965 dando albergue y educación a niñas desamparadas. Bajo la dirección de la Congregación de hermanas dominicas de Santo Tomás, esta casa hogar cuenta con más de 40 años de servicio en los que brinda protección y educación integral a 18 niñas y jóvenes, cuyas edades van de los 6 a los 27 años y a un niño de 6 años, todos ellos con discapacidad visual.

El objetivo de esta institución es hacer que las jóvenes sean capaces de valerse por sí mismas y enfrentar la vida, desde los valores cristianos, para desenvolverse con seguridad en cualquier ámbito. Ya sea estudiando una carrera o aprendiendo un oficio se busca que ellas mismas sean generadoras de bien para la sociedad y sus futuras familias.

La directora de esta casa hogar, Hermana María de los Ángeles Zavala —mejor conocida como Madre Antonina—, explicó: “La primera niña invidente que vivió en la casa es ahora abuela y su presencia aquí hizo centrar nuestra atención a las niñas invidentes. Actualmente todas nuestras residentes estudian en diferentes niveles escolares desde preescolar hasta la licenciatura, según su edad y capacidades”. Y agregó: “Nos enorgullece saber que Martha Angélica, una de nuestras jóvenes, trabaja en el banco HSBC, después de haber concluido su carrera de psicología organizacional en el Tecnológico de Monterrey, gracias al apoyo del buró de crédito quienes pagaron íntegramente sus estudios profesionales”.

Considerando las múltiples habilidades que las niñas y jóvenes pueden tener, se buscan los medios para que realicen sus estudios; ejemplo de ello es Susi, otra de las residentes de la casa, quien es excelente para la repostería, peinado y el baile de salón, cada niña es un caso muy particular y se les motiva para el estudio, según sus aptitudes, porque su formación será la puerta que les abrirá oportunidades de crecimiento en la vida, comentó la hermana Antonina.

Las niñas estudian desde preescolar hasta sexto grado de primaria en el Instituto Nacional para la Rehabilitación de Ciegos y Débiles Visuales que se encuentra en Coyoacán. Una vez que egresan del instituto entran a la secundaria pública escolarizada con niños que tienen todas sus facultades, van aprendiendo a moverse en la calle con el bastón, con la instrucción de un profesor invidente que les enseña cómo trasladarse por la ciudad.

De esta forma se busca que logren ser independientes y moverse por toda la ciudad, como Blanca que es estudiante de la carrera de ciencias de la comunicación en la UNITEC plantel Ermita y se traslada sola hacia su universidad, como también lo hacen las niñas de este hogar desde que cursan la secundaria, sólo ayudadas de su bastón.

Los recursos con que cuenta la casa hogar son pequeños donativos que eventualmente ofrecen vecinos que conocen la institución y jóvenes universitarios que han realizado su servicio social en la casa hogar, también reciben el beneficio de voluntarios y la asistencia de profesores que les enseñan música, danza clásica, danza regional y manualidades. Además de una clase semanal que les ofrece la alberca de Nelson Vargas.

Con satisfacción y agradecimiento, la hermana Antonina expresa: “Nuestros niños cuentan con clases extraescolares que los mantienen en constante actividad y les ofrecen desarrollar sus talentos, gracias a los cuales han recibido invitaciones y reconocimientos por instituciones como la Universidad La Salle, la Sala Ollín Yoliztli entre otras. Dentro de sus logros destaca la grabación de un disco dirigidas por su profesor de música”.

A cien años de haber iniciado la Congregación de hermanas dominicas de Santo Tomás bajo el carisma de su fundadora, la religiosa mexicana Madre Rosa de la Torre, las hermanas continúan realizando su misión en el servicio a los niños más necesitados, quienes nos enseñan la decisión de vivir en plenitud, explotando nuestras capacidades al cien por ciento.

Si deseas apoyar a esta casa hogar puedes colaborar comprando cajeta, queso o chiles envasados, dando una beca para las niñas o jóvenes universitarias que a veces interrumpen sus estudios por falta de recursos. También se reciben donativos en especie como ropa, alimentos, muñecos de peluche y otros.

CASA HOGAR PARA NIÑAS INVIDENTES
Hna. María de los Ángeles Zavala Luna (Madre Antonina)
Av. Coyoacán n. 751, (casi esquina con San Borja)
Col. Del Valle, México, D.F.
Tel. 55 75 06 17
casahogar_ninasinvidentes@hotmail.com

Ana Alicia Ávila Ortega