“Ecos de la visita del Papa Francisco a México”

“Ecos de la visita del Papa Francisco a México”

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María Luisa Aspe, académica de la Universidad Iberoamericana, consideró que en la gira apostólica hubo oportunismo político y acarreo de funcionarios. Foto: Tomada de @imdosoc
Reforma- Arcelia Maya

Cd. de México (23 febrero 2016).- Los exagerados controles de seguridad que implementó el Estado Mayor Presidencial (EMP) durante la gira apostólica del Papa Francisco a México impidió que feligreses, víctimas e indígenas se acercaran al Obispo de Roma.

Así lo analizaron académicos y sacerdotes al participar en la charla «Ecos de la visita del Papa Francisco a México», que se realizó hoy en el Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristiana (IMDOSOC).

En el análisis, los especialistas resaltaron el caso de cientos de indígenas en San Cristóbal de las Casas, Chiapas, que se pasaron la noche afuera del Centro Deportivo Municipal y el Estado Mayor les impidió el acceso.

Sergio Cobo, sacerdote jesuita y director de la Fundación San Ignacio de Loyola, expuso que también en la misa de Ciudad Juárez, Chihuahua, a las víctimas de los feminicidios se les impidió ver a Francisco.

«No es que el Papa no quiso acercarse, sino que no dejaron por un acotamiento y servicio de seguridad o de control manipulador terrible.

«Había un control, miedo y temor, () a la prensa extranjera le dijo el Estado Mayor que tenían miedo, no que la gente proteste, sino que se saliera la seguridad y había miedo de un atentado al Papa», sostuvo el presbítero.

Aceptó que existió desconcierto porque el Papa no se reunió con padres de los 43 normalistas desaparecidos o que en Ciudad Juárez no se pronunció por los feminicidios.

«Los padres de los 43 que se quedaron molestos porque no los recibió (el Papa), pero ellos dicen que fue el Gobierno y el Estado Mayor el que no los dejó acercarse», resaltó.

Lamentan acarreo de funcionarios

María Luisa Aspe, académica de la Universidad Iberoamericana, analizó que en la gira apostólica hubo un oportunismo político y que funcionarios acarrearon gente a los eventos masivos con el jerarca católico.

Afirmó que esta visita evidenció la estrecha relación entre la jerarquía de la Iglesia y el poder público, así como entre la jerarquía de la Iglesia y el poder económico.

«Televisa fue como de mal gusto y hay que decirlo. El acarreo de funcionarios públicos de las bases a los eventos, esto era una cosa inusitada. Ver que acarreaban los funcionarios públicos, acarreando gente del Conalep para cumplirle al gobernado que le tenía que cumplir al Obispo. Una cosa lamentable.

«Este acarreo permitió la exclusión de los otros y ¿quiénes eran esos otros? Los legítimos destinatarios del mensaje del Papa», enfatizó.

El vaticanista Andrés Beltramo resaltó el reconocimiento que el Presidente Enrique Peña Nieto le hizo a la investidura del Papa en Palacio Nacional.