Francisco: cinco años de ser pastor

Francisco: cinco años de ser pastor

522
Francisco: cinco años de ser pastor

Al pensar en los cinco años de papado de Su Santidad Francisco, me viene a la mente un signo recurrente: un pastor. Me parece que desde el primer día que lo vimos aparecer en el balcón de la Plaza de San Pedro con su cruz pectoral sencilla, pidiéndonos que hiciéramos oración por él, ya marcaba la pauta que lo distingue hasta hora. Lejos de ser un príncipe de la Iglesia, lo hemos visto caminar por barrios pobres de Roma, lavarles los pies a mujeres en la celebración de los Jueves Santos, convivir con reos y luchar para que la Iglesia sea pobre para los pobres. Ésta —tal vez— una de sus batallas más férreas entre tantos monarcas que caminan entre su grey; pero Francisco no desiste en su deseo de que la Iglesia salga a la periferia para volverse una con los más necesitados.

Su pontificado ha sido de abrir diálogos y construir puentes, no muros, así como dijo en su discurso en Ciudad Juárez: Tender puentes es de cristianos, es lo que está en el Evangelio. Así, ha buscado el diálogo interreligioso, sirvió de interlocutor entre Palestina e Israel, se ha pronunciado por la dignificación de las madres solteras y los gays, impulsado a los jóvenes a que “hagan ruido” y sean revolucionarios. Thomas Reese, en esta línea, comenta que “la gestión de Francisco ha causado un profundo impacto en la Iglesia. Es cierto que no ha cambiado la posición sobre el control de los nacimientos, el celibato, el sacerdocio femenino y el matrimonio gay, pero ha cambiado el modo en el que vemos a la Iglesia”.[1]

Francisco ha tratado de permear una visión de la Iglesia más a la imagen de Jesucristo, Él, que se dio al otro sin medida. En este sentido, hizo una analogía con la que nos exponía que “Jesucristo no se presenta a los suyos sin llagas; precisamente desde sus llagas es donde Tomás puede confesar la fe. Estamos invitados a no disimular o esconder nuestras llagas. Una Iglesia con llagas es capaz de comprender las llagas del mundo de hoy y hacerlas suyas, sufrirlas, acompañarlas y buscar sanarlas. Una Iglesia con llagas no se pone en el centro, no se cree perfecta, sino que pone allí al único que puede sanar las heridas y tiene nombre: Jesucristo”.[2] Y para poder profesar la fe, destaca el papel fundamental de las madres como transmisoras y educadora en la fe. En más de una ocasión ha hecho énfasis en ello y llamado a todos a que por medio de nuestro testimonio seamos ejemplo. Y lo que nunca debemos olvidar es que para el Sumo Pontífice, un católico debe transmitir la alegría del Evangelio, porque es alguien que se encuentra en comunión con Jesús en corazón y vida.

Se ha pronunciado sobre diversos temas como la corrupción, la cual, para él, su vía de erradicación debe ser a partir de la transparencia entre los distintos sectores de la sociedad: instituciones privadas, públicas y sociedad civil. Como cabeza de la Iglesia, también ha hecho referencia a sus males y en una ocasión hizo una lista de los ‘antibióticos’ que se podían usar para sanarla: honestidad, humanidad, racionalidad y bondad, respeto, lealtad y sobriedad, son algunos de los remedios.[3]

El Papa Francisco llega al cumplimiento de sus cinco años de pontificado sumido en uno de los males que ha afectado a la Iglesia por más de una década: la pederastia. En su reciente visita realizada a Chile en enero, los católicos de ese país le exigían que la Iglesia se responsabilizara sobre estos actos. Los chilenos sólo son un ejemplo de lugares en los que no sólo se ha ido perdiendo la fe, sino que también han tomado una postura anticlerical y no dudaron en demostrárselo a Francisco con duras manifestaciones en su contra. Sin duda, su visita al territorio del Cono Sur ha sido la más confrontada y desafortunada de su pontificado. Tan es así, que se emitió un comunicado notificando la visita de Charles Scicluna para sostener un encuentro con las víctimas de pederastia.

Con todo, el pontificado de Su Santidad Francisco ha sido —y sin duda seguirá siendo— uno de la esperanza; que invita al católico de a pie a acercarse a su pastor para seguir los pasos de Jesucristo. Tenemos una Iglesia más humana que intenta incluirnos a todos y que persigue una única verdad: la verdad del Evangelio.

[1] Thoma Reese, en: Algañaraz, Julio, “El cuarto aniversario del difícil y desafiante papado de Bergoglio”, Clarín Mundo, consultado en línea: https://www.clarin.com/mundo/cuarto-aniversario-dificil-desafiante-papado-bergoglio_0_SyAQucbje.html

[2] Francisco, Encuentro con los sacerdotes, religiosos/as, consagrados/as y seminaristas. Discurso del Santo Padre. (2, párrafo 7). Consultado en línea: https://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2018/january/documents/papa-francesco_20180116_cile-santiago-religiosi.html

[3] “El Papa Francisco cumple hoy 4 años de pontificado”, Misiones Online, consultado en línea: http://misionesonline.net/2017/03/13/papa-francisco-cumple-hoy-4-anos-pontificado/

María Luisa Aspe Armella*

No hay comentarios

Enviar una respuesta