Frente ciudadano contra la pobreza y la desigualdad

Frente ciudadano contra la pobreza y la desigualdad

Acción Ciudadana Frente a la Pobreza es un movimiento ciudadano y plural para lograr economía incluyente y ejercicio de derechos sociales. En esta alianza de organizaciones de la sociedad civil participa IMDOSOC, entre otras. Su objetivo es transitar de una sociedad de influyentes a una sociedad incluyente.

Es triste constatar que México es un país rico pero la mayoría de su población vive en pobreza. Por ello, más de 50 organizaciones sociales presentaron hoy la Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, una iniciativa plural de la Sociedad Civil Organizada que busca enfrentar las causas y eliminar las barreras que generan pobreza y desigualdad, empezando por promover una economía incluyente y el ejercicio efectivo de los derechos sociales, empezando por el acceso efectivo a la salud.

El Núcleo Coordinador de Acción Ciudadana Frente a la Pobreza está formado por personas y organizaciones que asumen el compromiso de conducir y coordinar los esfuerzos con una perspectiva propositiva y  plural.  De acuerdo con los datos presentados por el Núcleo Coordinador de la iniciativa, México está entre las 15 economías más grandes del mundo, pero ocupa el lugar 71 en el Índice de Desarrollo Humano a nivel global. En los últimos 20 años, hay 14.5 millones más de personas en pobreza y la proporción no ha disminuido. De hecho, en 1992 había 46 millones de personas en pobreza por ingresos y para 2012 se había incrementado a 60.6 millones.

La pobreza tiene el rostro de jóvenes, mujeres e indígenas

Hay más de 7 millones de jóvenes en trabajos precarios, casi 15 millones de mujeres en trabajos con menor paga o fuera del mercado laboral y 16 millones de indígenas excluidos del México que sí crece. “En su inclusión económica radica la oportunidad del incremento más sustancial de la productividad. En el Sur rezagado se encuentra la mayor ventana de oportunidad para acelerar el crecimiento y llegar a ser potencia global”.

Es importante, en este sentido, que la sociedad sea más participativa y vigilante sobre los bienes y recursos que son de todos.

Participación, transparencia y vigilancia

La finalidad de esta alianza de organizaciones de la sociedad civil es, a largo plazo, eliminar las barreras que generan pobreza y desigualdad: principalmente las económicas, a la productividad, al ingreso suficiente y a la inclusión económica, como las prácticas monopólicas, los subsidios regresivos y la captura de rentas, porque no basta cualquier crecimiento económico. Se requiere que la economía sea incluyente, genere empleos de calidad y desarrolle la capacidad productiva de las personas en pobreza y en los territorios con mayor rezago, como el Sur del país.

Hay que romper las barreras que impiden la movilidad social y perpetúan la pobreza. Y para eso no son suficientes las políticas y programas sociales, mucho menos los enfoques asistencialistas.

La Acción Ciudadana Frente a la Pobreza combatirá las ocurrencias, la dispersión, la opacidad de los programas, las duplicidades y el clientelismo. Se deben ampliar los mecanismos de vigilancia ciudadana, de transparencia y gobierno abierto y hacer efectiva la participación ciudadana en las políticas públicas para que los programas funcionen y hacerlos exigibles.

Trabajo conjunto y organizado

Estás organizaciones buscan ser un puente entre las muchas organizaciones de la sociedad civil que trabajan en el combate a la pobreza y la vigilancia de los recursos del Estado destinados a combatirla.

Se buscará impulsar proyectos modelo en las zonas con mayor pobreza —tanto rurales como urbanas— que sirvan de ejemplo; donde participen empresarios, universidades, organizaciones civiles y las autoridades de los tres órdenes de gobierno; además, sumarse a los otros esfuerzos desde la sociedad civil organizada.

Por ello, se convoca a las organizaciones ciudadanas y a todas las personas que promueven acciones frente a la pobreza y la desigualdad a sumarse a esta Acción. A las universidades y centros académicos, facilitar los espacios de análisis y deliberación para generar una agenda común de exigencias y estrategias. A los medios de comunicación y a los líderes de opinión, impulsar el debate público, con seriedad y profundidad. Y a las autoridades de los tres órdenes de gobierno y a los legisladores, escuchar las exigencias de la sociedad civil, para asumir la responsabilidad de la toma de decisiones con base en evidencia y a priorizar las medidas eficaces para lograr una economía incluyente y el ejercicio efectivo de los derechos sociales.

Podemos transitar de la economía de influyentes a la economía incluyente, como se mencionó en la presentación de esta iniciativa ciudadana.

Para conocer más y sumarse:  www.frentealapobreza.mx