Gracias por darle voz a mis manos

Gracias por darle voz a mis manos

El silencio no es una limitante, es un espacio donde soy persona.

Desde 1999 el Centro Clotet A.C., brinda educación integral a adolescentes y jóvenes sordos de escasos recursos. Los docentes de este centro educativo realizan su misión con el carisma de san Antonio María Claret y el Padre Jaime Clotet co–fundador de la congregación de misioneros claretianos que en España se dedicó a la educación de los sordos durante el siglo XIX.

“El Centro Clotet ofrece educación primaria, secundaria, preparatoria, talleres laborales y taller de lengua de señas avalados por el Instituto Nacional para la Educación de Adultos y la Secretaría de Educación Pública, aunque en el Centro Clotet se incluyen otras materias dentro del mapa curricular como biología, física, español en sus diferentes niveles, que para ellos es su segunda lengua”, explicó el director del Centro, el hermano Adolfo Villaseñor.

También se considera en el programa de estudios las actividades deportivas y artísticas, todos estos estudios en modalidad de sistema escolarizado o presencial.

A los alumnos del Centro también se les brinda formación humana y espiritual como la catequesis que los prepara para recibir los sacramentos y Ejercicios Espirituales durante los tiempos fuertes de la liturgia, se cuenta con la presencia de un sacerdote que los confiesa en lengua de señas. También se imparten clases de valores para todos los alumnos, pues pueden profesar diferentes credos.

La pastoral de sordos atiende a esta población en la Iglesia de San Hipólito (ubicada detrás del metro Hidalgo), también colaboran en esta misión los hermanos Carmelitas en la Iglesia de la Sabatina y los misioneros del Espíritu Santo en el Altillo, es en estos lugares donde celebran la misa dominical para sordos, y preparan a los fieles con la catequesis sacramental, incluso para el matrimonio.

Desde hace diez años se fundó una alianza llamada Comité Promotor Nacional de Comunidades de Sordos, formado por líderes sordos, intérpretes, sacerdotes y religiosas, cuyo objetivo es buscar que en cada comunidad se atiendan los casos de personas sordas y que surjan líderes entre ellos mismos.

Alejandro tiene 70 años, es un claro ejemplo de que en esta condición se puede salir adelante junto con su familia, él es sordo, catequista y líder comprometido desde hace 26 años en la iglesia de San Hipólito, se desempeña como maestro de lenguaje de señas, junto con su esposa. Este matrimonio ha llevado adelante a su familia, tienen dos hijos (que sí escuchan y hablan) actualmente profesionistas exitosos. Alejandro y su esposa comparten sus conocimientos y experiencias con jóvenes y adultos de la comunidad eclesial de San Hipólito. Su testimonio es vencer juntos cualquier adversidad por imposible que parezca, aun carentes del sentido del oído.

Otra alumna del Centro Clotet se llama Nora, una joven de 25 años, quien antes de conocerlo vivía aislada en su casa, no sabía el lenguaje de señas ni tenía comunicación alguna con los demás. Actualmente Nora lleva dos años estudiando en el Centro Clotet y se observan cambios significativos en ella, ahora se ríe, socializa, trata de entablar conversación en lengua de señas. Para ella fue todo un proceso, pues vivía encerrada en su casa y se encontró con salir a un mundo donde ve que hay gente igual que ella y se dio cuenta que puede superar su condición y aprender a comunicarse. Ha descubierto también su habilidad para la danza participando en bailables para los festejos del mismo Centro educativo, como otros jóvenes han observado en esta institución, su facilidad para declamar con lenguaje de señas, para el teatro o para el deporte.

En Clotet hay alumnos que cuentan con implante coclear y hablan muy bien, pero que vienen a la escuela a aprender el lenguaje de señas como segunda lengua. Por medio del implante pueden escuchar no al cien por ciento, pero logran hacerlo, desgraciadamente por lo general son rechazados por las personas oyentes y el aprender el lenguaje de señas es una gran ayuda para estos alumnos, a pesar de ser poco indicado por médicos que sugieren no aprender lenguaje de señas para no perder avances logrados en cuanto a la comunicación.

“Nuestro carisma es ser misioneros servidores de la Palabra”, expresa el Hermano Adolfo Villaseñor, pedagogo y director de Clotet, y continúa explicando: “Buscamos llegar a los que están más alejados, pero también a los más necesitados, como es la población de personas sordas, ya que para ellos es difícil vivir en un ambiente donde todo mundo oye”.

Como parte de los servicios religiosos que ofrecen los hermanos claretianos, el Padre Ernesto Mejía, rector en la iglesia de San Hipólito, explica la homilía en lenguaje de señas, las demás partes de la misa las interpretan otras personas que dominan este canal de comunicación. Cabe señalar que los profesores del Centro Clotet tienen como misión enseñar a alumnos sordos y su pago más que monetario, es la satisfacción de colaborar en la enseñanza y desarrollo de estos jóvenes que son ejemplo de voluntad y tenacidad en su proceso educativo.

Si deseas colaborar con el Centro Clotet puedes becar a un alumno o ayudar en las necesidades académicas y de acondicionamiento de sus instalaciones abonando a:

Centro Clotet, A. C.
Cuenta Banamex 02834280577

Tu donativo dará esperanza a quienes a pesar de la adversidad de vivir sin escuchar, buscan ser independientes y desarrollar todos sus dones y habilidades para salir adelante en la vida.

CENTRO CLOTET, A.C.
Hermano Adolfo Villaseñor,
Calle Heriberto Frías # 711
Col. Del Valle
Del. Benito Juárez,
México, D.F.
Tel. (01 55) 55 23 30 60
55 23 68 50
centroclotet@yahoo.com.mx

Ana Alicia Ávila Ortega