Mensaje del Obispo de Chilpancingo-Chilapa al cumplirse un año de la tragedia...

Mensaje del Obispo de Chilpancingo-Chilapa al cumplirse un año de la tragedia de Iguala

751

Por Salvador, O.F.M. Rangel Mendoza
Obispo de Chilpancingo-Chilapa

El próximo 26 de septiembre se cumple un año de la tragedia en Iguala, que no pude dejar indiferente a nadie. La conciencia de la grandeza y dignidad de toda persona nos ha de llevar a amar, respetar, promover y defender la vida en cualquiera de sus expresiones y momentos, y nunca tolerar o fomentar la cultura de la muerte.

Nos duele el sufrimiento, la rabia, la desesperación y la desconfianza de los familiares de estos 43 jóvenes, y de las familias de los miles de desaparecidos en todo el país. Ante esta dramática situación no bastan discursos; se requiere un cabal esfuerzo de las autoridades responsables para esclarecer los hechos y llegar junto con la sociedad, empezando por las familias de todos los desaparecidos, a la verdad sin adjetivos.

El sufrimiento y la pobreza de los padres, hermanos y parientes de los desaparecidos no debe ser usado por personas y grupos sin escrúpulos que persiguen sus propios intereses, entre los que no faltan los que sacan “raja política” posesionándose del tema.

¿Cuál es la salida? Para encontrarla debemos comenzar por examinarnos delante de Dios y ante nuestra conciencia ciudadana, y preguntarnos qué ha originado estos lamentables y reprobables acontecimientos. Así nos daremos cuenta que la causa de fondo es el olvido de la dignidad y derechos de toda persona.

Con esta convicción, me permito recomendar a todos dos cosas: oración y trabajo. Pidamos a Dios el don de la paz y trabajemos por ella mediante actos concretos en favor del diálogo, la verdad, la justicia, la reconciliación y el respeto a la vida, dignidad y derechos de todos. Cada uno podemos y debemos poner nuestro granito de arena.

El anarquismo, la violencia y la intransigencia sólo provocan confusión, desorden, destrucción y lo que es más triste, pérdida de vidas. La violencia no es el camino para la justicia ¡Al contrario! Aumenta la injusticia y el dolor.

No demos cabida al desorden y a la anarquía ¡Unámonos como sociedad! En el Estado de Guerrero existe gente buena y positiva ¡Construyamos juntos la paz! Que Santa María de Guadalupe interceda por nosotros para que tengamos la sabiduría y valentía de asumir este compromiso.