Raúl Vera, obispo defensor de los derechos humanos

Raúl Vera, obispo defensor de los derechos humanos

0555Tiene 67 años, se graduó como ingeniero químico por la UNAM, es fraile dominico pero, sobre todo, Fray José Raúl Vera López, OP, nacido en Acámbaro, Guanajuato, es signo de contradicción. México, el 21 de junio de 1945: el obispo Raúl Vera López fue nombrado como serio candidato a ganar hoy el Nobel de la Paz, premio que finalmente no le fue concedido, sin embargo este nombramiento es muy importante.

Pastor y defensor de los derechos humanos El obispo de Saltillo fue ordenado como tal por Juan Pablo II en Roma el 6 de enero de 1988, según datos de la Diócesis de Saltillo. Asumió su trabajo en la Diócesis de Ciudad Altamirano, Guerrero, el 21 de enero de 1988.

Atendió a los campesinos y habitantes de las zonas marginadas de las poblaciones de esa Diócesis. Su activismo como promotor de los derechos humanos le llevó a fundar ahí el Centro Social Juan Navarro para atender a los pobres.

En la Conferencia del Episcopado fue nombrado miembro de la Comisión de Pastoral Social y de la Comisión Episcopal para la Paz en Chiapas, a partir del 10 de enero de 1994, para apoyar el proceso de pacificación y entablar el diálogo con el Ejército Zapatista de Liberación Nacional. Fue nombrado obispo coadjutor de San Cristóbal de Las Casas, Chiapas, para trabajar junto a Don Samuel Ruiz, el 14 de agosto de 1995. De modo inmediato colaboró en la elaboración del Directorio para el Diaconado Permanente Indígena.

Se reconoce su tarea de apoyo al proceso de paz y reconciliación entre los pueblos indígenas de Chiapas y el Gobierno Federal, trabajo fundamental que conjuntamente con Samuel Ruiz hizo posible contribuir a crear condiciones de diálogo entre el Ejército Zapatista y el Gobierno, para que fueran garantizadas condiciones de vida más justas para los pueblos indígenas. Desde entonces hasta hoy, es miembro del Consejo Directivo del Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas, Chiapas, y actualmente preside la dirección del mismo.

Incansable mediador y profeta crítico, Raúl Vera se ha constituido en signo de contradicción. Es incómodo para algunas autoridades y miembros de la Iglesia, para otros es un Pastor admirable. Fue nombrado Obispo de Saltillo, Coahuila por el Papa Juan Pablo II el 30 de diciembre de 1999. Inició su tarea pastoral en esa Diócesis el 20 de marzo del 2000.

Ha trabajado por la implantación de un Plan Orgánico de Pastoral, que promueva una evangelización integral de hombres y mujeres que integran la Diócesis; anima al clero y al pueblo a integrarse en un proceso de Iglesia que incida en lograr un cambio profundo de la realidad social hacia la justicia y la paz. Incansable, fundó el Centro Diocesano para los Derechos Humanos Fray Juan de Larios, en Saltillo.

Los mineros del carbón han sido acompañados en la defensa de sus derechos por el Obispo Vera, especialmente de las condiciones de seguridad para su trabajo. Accidentes ―antes y después del siniestro del 19 de febrero del 2006 en que murieron 65 mineros en la mina Pasta de Conchos― lo mantienen en la búsqueda por la vida de las personas de la zona, y la justicia a viudas, huérfanos y familias.

También brinda ayuda a los familiares de personas desaparecidas de manera forzada en Coahuila, quienes integran las Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en Coahuila. Ha promovido la fundación de dos Casas del Migrante, en Ciudad Acuña, Coahuila (Casa Emaús) y en Saltillo, Coahuila, (Belén Posada del Migrante).

Con el equipo de Belén Casa del Migrante y el centro Fray Juan de Larios, realiza una defensa de los derechos humanos de los migrantes, con incidencia a nivel nacional e internacional. Denunció la tragedia humanitaria del secuestro de migrantes en México en marzo de 2010 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Los premios recibidos Por su incansable labor como defensor de clases marginadas y grupos vulnerables ha recibido muchos premios: 2000: Premio Nacional de Derechos Humanos «Don Sergio Méndez Arceo». 2000: Medalla «Roque Dalton», otorgada por el Consejo de Cooperación con la Cultura y la Ciencia en El Salvador, A.C. 2007: Medalla al Mérito en la Ciudad de México, por su trabajo en la defensa de los derechos humanos, otorgada por el Observatorio Eclesial y la Red Nacional de Derechos Humanos. 2009: Reconocimiento «Samuel Ruiz» en Coahuila, por la defensa y promoción de los derechos humanos en México. 2009: Reconocimiento de «Hijo predilecto de Acámbaro» por el Ayuntamiento de Acámbaro. 2010: «Premio Rafto 2010» otorgado por la Fundación Rafto de Bergen, Noruega, por la defensa de los derechos humanos.

Después de haber recibido el premio Rafto en Oslo, por “su lucha por los derechos humanos y la justicia social”, salió del teatro donde le dieron el premio a la plaza y, seguido por universitarios, directores de instituciones nórdicas junto a un puñado de mexicanos residentes en Noruega, para realizar una marcha con antorchas encendidas como símbolo y anhelo para encontrar juntos soluciones a la violación de los derechos humanos. Felicidades al fraile y obispo Raúl Vera, crítico, denunciante, racional y humano.

Defensor de migrantes, indígenas, mineros, víctimas de la violencia y el narco. Caminante que camina con los más pobres y vulnerables.