• David Vilchis

¿Emprendimiento, política y PSC?


El pensamiento social cristiano (PSC) fracasa si no se transforma en acciones concretas. Si se queda en la erudición, en la satisfacción de una mera curiosidad intelectual, lo volvemos objeto de interés para los anticuarios, pero también dictamos su sentencia de muerte. El PSC es un conocimiento que por naturaleza pretende transformar la realidad a la luz del evangelio. Uno de sus métodos más reconocidos ilustra perfectamente dicha naturaleza: ver-juzgar-actuar. En este mismo sentido, uno de los grandes riesgos que se corre con dicho método es vaciarlo de contenido y no generar ninguna vinculación directa con lo que se ve, con lo que se juzga ni con los compromisos que emanan del discernimiento de la realidad.


Así, podemos caer en el error de intentar ver la realidad, pero sin estar involucrado verdaderamente en ella. Actuar como un observador externo, realizar diagnósticos de notable calidad técnica, pero sobre algo que no vemos como propio y que no lleva a verlo con los ojos de la fe.


De forma similar, podemos caer en el riesgo de juzgar desde fuera a la realidad. Realizar un extraordinario ensayo teológico que dé gala del dominio del gran acervo doctrinal, pero que solo busque iluminar la realidad al margen del sujeto que la está viendo, que la está viviendo.


Estos dos errores nos llevan al tercero, el cual es quizá el más grave. Si vemos la realidad desde fuera, si la juzgamos a la luz del Evangelio, pero desde fuera, entonces muy difícilmente nos vamos a comprometer con ella. Los “compromisos” que surgen se vuelven meras propuestas, pero no son verdaderos compromisos que surgen de nuestra vinculación con la realidad. Por ejemplo, no es el mismo compromiso el que surge de vivir la escasez de agua en mi colonia y organizarme con los vecinos para tomar acuerdos que permitan enfrentar el problema que el que pueda surgir de seguir de cerca la nota por los periódicos y las noticias.


Así, el PSC es acción social que surge de comprender la realidad, pero no de una comprensión intelectualoide, sino de una vivencial, práctica, experiencial, la cual es iluminada con el Evangelio.


En este sentido, del PSC emana un verdadero abanico de opciones de la más diversa índole: pastoral social, función profética, participación política y políticas públicas, emprendimientos sociales, movimientos populares, sociedad civil, etc. Ahora bien, estas acciones tienen una lógica y dinámica propia que deben ser consideradas para que tengan éxito. Sino, podemos caer en el otro extremo del escenario previamente planteado y ser como la planta que se secó porque no supimos cómo cuidarla.


En el bloque “Jóvenes con sentido social” de los Curso de Verano IMDOSOC nos vamos a centrar en dos de este conjunto de acciones: el emprendimiento social y la política.


Por un lado, ante la crisis socioambiental que actualmente vivimos es necesario buscar modelos económicos que no sigan reproduciendo las condiciones que nos trajeron a tan deplorable situación. Estos modelos ya existen y, de hecho, muchos de ellos enraízan en proyectos de pastoral social. En el taller “emprendimiento social y sustentable” te introduciremos en la lógica y dinámica de este tipo de acciones.


Por otro lado, la democracia sin la participación ciudadana es un cascarón vacío sin legitimidad. Pero uno no nace siendo ciudadano, uno se hace ciudadano. Lamentablemente los vicios de la forma en que vemos que se hace política en México nos mete en un círculo vicioso que nos aleja de los procesos políticos. En el taller “Política, ¿para qué o qué?” te adentraremos al maravilloso mundo de la participación y del análisis político.


Porque pensar en grande es pensar en el otro, saneemos la política y los emprendimientos sociales con nuestra fe. No te quedes fuera y vive la experiencia de verano IMDOSOC.

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