• IMDOSOC

Mensaje de Navidad 2019



¡Feliz año! Sí, pues para nosotros en la Iglesia, ya empieza el nuevo año. Ya se anuncia Navidad con todos los recuerdos e ilusiones que traen para muchos de nosotros, a pesar de las duras realidades que vivimos. Recuerdo en particular, el gran cuidado e interés que ponía don Lorenzo, mi padre, al escribirnos su mensaje navideño. Es, teniéndolo muy presente, que quiero continuar su tradición.

Nuestro año litúrgico es una secuencia marcada por tres grandes conmemoraciones de la aventura de Dios en medio de nosotros: su Encarnación y nacimiento, su entrega y Resurrección y el envío de su Espíritu como Presencia y transformación a nuestras vidas. Pero no se trata de un proceso cíclico; tiene un sentido del tiempo en clave de historia, con apertura lineal, con un punto de origen y otro de destino y dirección. Es abierto porque está marcado por dos libertades: la de Dios y la del ser humano, llamadas a vivir, crear, a esperar amando. Así es como la historia es proceso de salvación: participar en el amor absoluto y generoso de un Dios que no busca adoración continua, sino que se entrega a la humanidad y la acompaña.

Por eso, nuestras celebraciones invitan a ponernos de pie junto a Dios y mirar con sus ojos el presente, echar a andar senderos de futuro de su mano y con su luz. Es hoy, en esta tierra latinoamericana, en este país secuestrado, que nos preparamos de nuevo para el nacimiento de Jesús entre nosotros. L