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  • Foto del escritorIMDOSOC

Trabajo interreligioso necesario para abordar los conflictos que aquejan al país: organizaciones

Bajo el lema "Construir paz desde la diversidad religiosa", se llevó a cabo el dialogo 33 de 45, que enmarcan al Foro de Justicia y Seguridad, que se realiza como parte del Diálogo Nacional por la Paz, que tiene lugar en el contexto del trágico suceso del asesinato de dos jesuitas y un guía de turistas en la sierra Tarahumara en Chihuahua en el año 2022.



En el contexto de un día especial en el que se conmemora el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, durante su intervención, el padre jesuita Jorge Atilano, resaltó la importancia de este encuentro que busca la construcción de la paz a través del diálogo interreligioso.


Por su parte Ignacio Cuevas, especialista en asuntos religiosos de Conapred, coincidió en la necesidad de trabajo conjunto y presentó un diagnóstico sobre los distintas religiones en México desganado la necesidad de trabajar en unión con las iglesias para abordar los conflictos que aquejan al país en la actualidad.


“En la construcción de paz la religión es un factor importante y sobre todo si se trabaja en conjunto. El país está tan mal en el tema de violencia que los grupos religiosos deben unirse y colaborar respetando sus diferencias para lograr paz con justicia”.


Cuevas subrayó que, a pesar de la difícil situación que se vive, la diversidad religiosa no debe ser un motivo de conflicto, sino más bien una oportunidad para construir la paz mediante un trabajo en conjunto y que integre todas las voces siempre anteponiendo los derechos humanos.


En su turno y como parte de las mesas de trabajo, Karen Velez, representante del Instituto Mexicano de Doctrina Social Cristina (IMDOSOC), expresó su satisfacción por participar en este diálogo interreligioso, compartiendo el proyecto ‘Voces y miradas por la paz‘, dirigido por Karen Castillo Directora de IMDOSOC, el cual consistió en un espacio para visibilizar y escuchar las voces y miradas de mujeres que, desde su cotidianidad, en el servicio, encuentro, acompañamiento, ternura, cuidado, búsquedas y convicciones, construyen condiciones de paz.


Juan Carlos Quirarte, miembro de la sociedad civil, también formó parte de este diálogo y compartió su experiencia después de haber sido sacerdote durante 18 años. Quirarte destacó la relevancia de trabajar juntos, independientemente de las creencias religiosas para lograr la tan anhelada paz en el país a partir de la reconstrucción del tejido social.


El sacerdote José Eduardo Rojas, Secretario de la Comisión Episcopal de Diálogo Interreligioso y Comunión, compartió su experiencia de aprender y respetar otras formas de creer, encontrando deseos y símbolos comunes para avanzar en la construcción de paz lo que le ha valido dijo estar en esta tarea de pacificación.


Al concluir los 45 diálogos o foros, las organizaciones participantes generarán un documento que recoja las conclusiones y propuestas de todos los participantes en un ánimo de proponer acciones que generen paz. Dicho borrador será presentado en la Universidad Iberoamericana de Puebla del 21 al 23 de septiembre a fin de recabar las ideas más sobresalientes para plantear a las autoridades una Agenda Nacional de Paz.


A partir de las conclusiones y propuestas generadas en estos encuentros, se busca impulsar políticas públicas y acciones concretas que contribuyan a la construcción de una sociedad más justa, pacífica y segura.


El propósito de los foros de justicia y seguridad es crear un espacio de diálogo y reflexión para abordar las problemáticas relacionadas con la justicia, la seguridad y la reconstrucción del tejido social.


Estos eventos reúnen a expertos, académicos, representantes de diferentes instituciones y organizaciones de la sociedad civil, así como a ciudadanos interesados en contribuir a la construcción de soluciones efectivas y sostenibles.


A través de estos foros, se busca analizar y discutir las causas y consecuencias de los problemas de seguridad y justicia en México, así como identificar y proponer acciones y estrategias que promuevan el fortalecimiento del Estado de derecho, la prevención y atención a la violencia, la promoción del acceso a la justicia y la protección de los derechos humanos. Además, se busca fomentar la participación ciudadana, el intercambio de ideas, buenas prácticas y experiencias, y la creación de alianzas entre los diferentes actores involucrados en la búsqueda de soluciones.

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